Cuando se formaliza una relación, me entran ganas de darme la vuelta y salir corriendo.
¿Era esto lo que quería?
¿Me estaré equivocando?
¿De ahora en adelante, así todos los días, a todas horas?
Me aterra la idea.
Y, sin embargo, llevo 18 años casada.
Pero, en el plano laboral, necesito cambios, retos, emociones. Me atraen la sorpresa y la novedad. Me asusta el exceso de normas y supervisión.
Cada persona alcanza a su manera ese difícil equilibrio entre seguridad y libertad.
En casa, necesito sentirme segura.
️ En el trabajo, libre.
Cuanto mejor escuchas tus necesidades, más fácil te resulta satisfacerlas. Más coherentes y alineadas son las decisiones que tomas.
¿Qué anhelas? ¿Estabilidad o flexibilidad? ¿Compromiso o independencia? ¿El sí eterno o una relación abierta?
Todo vale. Es tu vida. ✨